Cuando la gente indundaba las calles por un terrible atentado en Atocha, unos astutos personajes de los medios ansiosos de poder se las ideaban para reconducir todo ese odio de la calle hacia su oponente, aunque ellos lo llamaban: el enemigo. Tras numerosas ofensivas y frases plagadas de mentiras, la gente culpó de los hechos a los que recibieron políticamente el ataque y no a los terroristas. Misión cumplida. Tenemos nuevo presidente. Lo que no sabía el pueblo era que se había condenado a si mismo a cuatro años de odio y crispación…

Volvemos al presente. El partido en el poder se retuerce cual serpiente en una rama para poder adoptar las formas que dicta el Presidente. Esa persona “idealista” que vive entre creerse Dios y el Odio que siente hacia España. Él se siente por encima de cualquier marco legal y no duda en saltárselo. La Constitución? Un simple papel. El Poder Judicial? Todo se puede controlar. La división de poderes? No me estudié esa parte.

Y su partido, en vez de enderezarlo, bajarlo de las nubes y llevarlo por un camino “menos malo”, le ha entregado todo el poder. Esto nos ha llevado a pactar con los terroristas de la ETA.

ZP ha subido tan alto y sus cimientos basados en el 11M son tan débiles, que no tardará en caer. ZP se va a suicidar.

Este suicidio no tendría más importancia que una simple notícia en la página de sucesos. La gravedad reside en que zETApé tiene a España bien sujeta, y si él cae, todos caeremos al abismo.

Por eso le pedimos al Presidente un poco de respeto hacia el pueblo soberano y convoque elecciones anticipadas. Si quiere que la ETA le destruya, hágalo, pero no nos comprometa a todos.