1 – Llegar a los 30 sin tener barriga. Seguro que es gay. Nada mas que decir.

2 – Comer polos y otras mierdas de esas que se chupan. Las únicas cosas que un hombre de verdad puede chupar son las patas de las cigalas, los percebes, las cabezas de las gambas y cualquier otro tipo de marisco. Todo lo demás que se chupe son mariconadas y punto.

3 -Tener gato. Sólo un homosexual consumado tendría gato. Un gato es como un perro pero en maricón, tiene sentido común, se lava con su propia lengua, come pescado y nunca se emborracha. Es decir, el hombre que tiene un gato en casa vive en una profunda relación homosexual. Fijaros que a un perro se le llama con dignidad masculina Sandocan cabrón ven aquí, pero a un gato Bsss-bsss-bsss-bsss-bsss ven bonito. Ridículo

4 – No ir de caza porque no hay sitio para cagar. Un hombre caga donde más le apetece. Quien nunca ha experimentado avistar un jabalí con los calzoncillos bajados no sabe que es ser un hombre. Lo que las mujeres no saben es que ir a cazar es en verdad una excusa para los hombres para mear por todo el campo y así marcar el territorio.

5 – Mirar el buzón todos los días. De maricas! Un hombre llega a casa después de ocho horas de duro trabajo y tres de tomar copas con los amigos, cansado, sudado y medio borracho, así que os parece que es la primera cosa que hace, Mirar el correo. Por el amor de Dios un hombre solo mira el buzón si le cortan el agua, la luz o el gas. Además, habéis visto las llaves de los buzones lo pequeñas que son. Vamos, que no están hechas para los fuertes dedos masculinos. Son solo para chicas y afeminados.

(La segunda parte el domingo próximo)